La Alcazaba se une al Castillo de Gibralfaro por su lado N.E. por una coracha terrestreconsistente en un pasillo limitado por muros de acotamiento que se disponen en zig-zag de cremallera. Excepcional en Al-Andalus por tener su funcion exclusiva en favorecer la comunicacion directa entre la Alcazaba y Gibralfaro y no el aprovisionamiento de agua de la que ambas fortalezas contaban con manantiales propios . Construido por Yusuf I de Granada en la ciudad de Málaga, sobre un antiguo recinto fenicio que también contenía un faro que da nombre al cerro Gibralfaro (Jbel-Faro, o monte del faro). El castillo fue objeto de un fuerte asedio por parte de los Reyes Católicos durante todo el verano de 1487. Tras el asedio, Fernando el Católico lo tomó como residencia, mientras que Isabel de Castilla optó por viviren la ciudad. El monte de Gibralfaro cuenta con restos de cerámica que testifican sus origenes desde época feno-púnica para después hablarse de la existencia de un faro de origen romano. Durante la Edad Media se tiene constancia arqueológica de un cementerio, el de Yabal/Faruq de las fuentes, en uso desde el siglo X aunque en las mismas se empieza a hablar de él a partir del Xl. A propósito de la biografia de un imán de la rábita situada en este lugar, otros autores han emitido la hipótesis de la existencia de un espacio abierto con carácter religioso militar en este lugar, una rábita que cumplía la doble función de protección y ejercicio de la religión, a partir del siglo XII, y asociándolo al uso del cementerio. De la existencia de un castillo en esta zona no hay constancia fehaciente, pues las fuentes del siglo X aumentan la confusión cuando al hacer referencia al Castillo de Airós lo ubican unas veces en la proximidad de la Alcazaba y otras en espacios bastante más alejados. La existencia del actual castillo hay que situaria durante el reinado de Yusuf 1 de Granada, cuando interviene en obras de fortificación y embellecimiento en Málaga y especialmente en la Alcazaba. Ibn al-Jatib es el primero que cita las obras de la coracha terrestre y del castillo en tiempos de este monarca y, posteriormente, al redactar un decreto en nombre de Muhammad V, de quien era ministro, da cuenta de que fue este rey el que terminó el castillo. El Castillo de Gibralfaro responde aun modelo militar tardío, de a partir el siglo XII, en el que se aplicaron las necesidades impuestas por los avances de la artillería y las tácticas milirares, que obligaron a crear un sistema de protección o baluarte para la Alcazaba. Consra de un perftl irregular y quebrado como adaptación al terreno y de dos recintos murados, uno de menor alrura, o barbacana, coronado por un adarve, que está protegido por un parapero rematado por una alternancia de macizos y vanos que acrúan de elemento de protección de la tropa. Para algunos especialistas, esta barbacana es fabrica cristiana y con eUo se desmonta la hipótesis de que fue la única que en Andaluda llegara hasta nuestros días en tan perfectas condiciones de conservación, uno de los razonamiento es que acoge a la torre albarrana, perdiendo ésta así su sentido de avanzada defensiva y, por lo tanto, su funcionalidad. La muralla propiamente dicha, con un perímetro actualmente y después de las intervenciones realizadas durante la Edad Moderna, de treinta lienzos de murallas, se refuerza con ocho torres, una de ellas albarrana, la Torre Blanca, la mayor conservada en Al-Andalus , situada al NW; que se une al recinto por un muro sobre el que va el adarve. En su interior contaba con un aljibe de recogida de aguas llovedizas, habitaciones almacenes para pertrechos de guerras y vituallas, por lo que posibilitaba la estancia prolongada en ella de miembros de la guarnición. La Torre Mayor está colocada al SE, siendo en sí misma, también, un elemento fortificado autónomo con auto abastecimiento de agua, viviendas y almacenes. Para alguno autores esta puerta es una réplica de la de la Justicia de Granada y al estar cubierta en planta una estructura similar a la de la Bóveda de la Alcazaba, viene a semantizar el nuevo espacio con claves de monumentalidad y simbolismo. Actualmente esta puerta está c1ausurada junto a otras tres abiertas durante la Edad Moderna y también certadas actualmente. En su interior se distinguía dos áreas, la primera en la zona más alta, actualmente recibe el nombre de Patio Principal, situaba la mezquita, el pozo profundo de época fenicia, los baños y la Torre Mayor y la segunda, denominada en época cristiana Plaza de Armas, en las terrazas medias y bajas, se encontraban las caballerizas, servicios y residencias de la tropa. Como obra nazarí la construcción estuvo hecha de mampostería de piedras de tamaño pequeño, trabadas con mortero de cal y arena en las zonas bajas de los lienzos de muralla como zócalo de refuerzo, mientras que en las zonas superiores se emplea el tapial de arena y cal con piezas de pizarra de pequeño tamaño. Los arcos, bóvedas y jambas son de ladrillo. Su interior sufrió muchas intervenciones en época cristiana desapareciendo la mezquita y el resto de las dependencias que debió existir en ella como alojamientos para los estudiosos de la doctrina coránica que ejercieran en la mezquita allí situada y otras dependencias puramente militares. Sobre la mezquira, los ejétcitos castellanos que tomaron la ciudad, construyeron la iglesia de San Luis. actualmente desaparecida, y también se ubicó un polvorín, un horno de pan y una serie de dependencias para la guarnición, así como las garitas del adarve y en los jardines del castillo , fábricas generalmente del XVlII. Se conserva un profundo pozo, hoy seco, de 36 m. de profundidad, probablemente de época fenicia. Durante la Edad Moderna sufrió el deretioro propio de todas las fortificaciones del lugar y si bien se trató de dotar con mejores y más armas que la Alcazaba, reconociéndosele sus mayores valores estratégicos, la ruina era progresiva e inminente. A pesar de roda, y lo mismo que ocurrió con la Alcazabilla, pese al papel estratégico de la ciudad para la Corona y la atención que sobre documentación se aprecia que tuvieron para las fortificaciones de la ciudad, hasta finales del siglo XVIII, tanto Gibralfaro como la Alcazaba, iniciaron un proceso irreversible de degradación y ruina, que comenzó en 1487, cuando fueron abatidas por los ejérciros cristianos y no se interrumpió hasta que el siglo XX se iniciaron sus restauraciones. El conjunto Alcazaba-Gibralfaro ha sufrido un programa de rehabilitación reciente habiéndose instalado en Gibralfaro un Centro de Interpretación en el antiguo polvorín, en donde se exhiben planos y objetos que ilustran la función castrense del edificio en su época cristiana y en la Alcazaba se tiene previsro abrir un Museo, actualmente en proceso de montaje, en donde se exhiban piezas arqueológicas rescatada del monumento.