Los Montes de Málaga

Piñas, de un Pino Carrasco

Mas de la mitad de el bosque desaparece durante el imperio romano, para la fabricación de naves principalmente. Por este motivo, los visigodos, establecen severos castigos para el robo de maderay el incendio forestal. Existen datos históricos de los Montes de Málaga referidos a la época musulmana en los que se describen ocupaciones mozárabes, lugares rodeados de viñedos, arbolado y prados. Se cuenta que los montes próximos a la capital estaban casi despoblados y que en ellos se podían ver grandes espacios de monte bajo y alto de encinares y castañares y colmenas instaladas en las zonas no cultivadas de estos montes. La miel era el edulcorante más apreciado y popular en este momento, ocupando un segundo plano la pasa y el higo seco, con un porcentaje de glucosa igualmente elevado.Debido a la especial situación geográfica de la provincia de Málaga, han sido muchos los pueblos que han pasado por estas tierras; Los escritos más antiguos que conocemos acerca de ésta parte de Andalucía son ya del siglo I de nuestra era y se hace referencia a Iberia como una zona poco habitada, por estar casi toda ella cubierta de montes, bosques y llanuras. Relata el intenso tráfico marítimo desde España hacia Italia, con barcos de carga construidos en las mismas costas con maderas del país y que transportaban hasta las tierras italianas, trigo, vino y aceite; los dos últimos en cantidad y calidad insuperable. Andalucía era para el mundo antiguo un paraíso donde abundaban metales, cereales, leche, madera, miel y caza; por eso llegaron tantos invasores hasta ella. Con la rendición de Málaga el 18 de Agosto de 1487 y la entrada de los Reyes Católicos, los montes van a quedar prácticamente arrasados. Los monarcas, para atraer la población a los terrenos conquistados, conceden una serie de libertades y privilegios, plasmados en los Fueros y en las Cartas Pueblas. Los territorios conquistados van a pasar a ser territorios del monarca; territorios del clero y militares y territorios de la nobleza. A su vez, estos terrenos van a ser entregados, no sin condiciones, a los habitantes del lugar. En el Archivo de Málaga, se señala la fecha del 30 de Noviembre de 1502, en la que el Consejo distribuye los montes comunales a los labradores para que los pudieran arar, plantar viñas, construir viviendas, hacer molinos, etc.; gran número de cristianos vienen a Málaga atraídos por esta circunstancia, además de por el clima y la fertilidad de la tierra. Después de estos acontecimientos hay que suponer que gran parte de esta zona, quedó totalmente desprotegida de la cubierta vegetal. Ante esta situación, en 1532, el Consejo Malagueño protege a la zona de Chapera de la toma de madera de los montes de la nobleza que se extendían desde la Fuente de la Reina hasta Jotrón; todos ellos cubiertos de monte bajo, acompañado de matorral de degradación (jaras, romeros, cantuesos, etc.). Las consecuencias de la pérdida de la cubierta vegetal, pronto se van a hacer notar; ocho años más tarde, en 1540, el Río Guadalmedina, a su paso por la ciudad, queda seco y empedrado. Hay que decir que hasta finales del siglo XV, llevaba agua todo el año. Cuatro años después, en 1544, tendrá lugar la primera inundación de las que se tienen noticias. El 16 de Diciembre de 1548 se va a producir una nueva inundación en Málaga. A partir de este momento se van a repetir periódicamente hasta principios del siglo XX; la mayoría de ellas, con consecuencias catastróficas. Durante el siglo XVI, los Reyes Católicos, Carlos I y Felipe II van a fomentar la construcción de grandes barcos (por cada tonelada de arqueo del barco se necesitaban diez metros cúbicos de madera labrada). Sigue por tanto la tendencia a destruir los bosques. En este siglo, el vino de Málaga se empieza a conocer y apreciar en Europa y durante el XVII y XVIII va a producirse una fuerte expansión del mismo. A partir de este momento se convierte en algo habitual ver el puerto de la ciudad lleno de barcos de distintos países en busca del vino. También existió una fuerte demanda de pasas, almendras e higos. En esta época Málaga sufría graves problemas de abastecimiento de agua; todos los proyectos, en este sentido, habían fracasado. El 23 de diciembre de 1776 se consagra como obispo de Málaga Don José de Molina Lario y Navarro, que además fue consejero real de Carlos III y hombre con gran inquietud social. Este encargó a su paisano y arquitecto José Martín de Aldehuela un acueducto que trajera a partir del Río Guadalmedina agua a la cuidad por caída libre. Gracias al Conde de Floridablanca, se obtuvo la licencia del monarca. El 8 de octubre de 1782 daban comienzo las obras del Acueducto de San Telmo (antes conocidas como Acueducto de Molina Lario). Pasa cerca y linda durante algunos kilómetros con el Parque Natural. E14 de junio de 1783, el obispo cae enfermo y muere, con lo cual las obras se paralizan. La insistencia de Vicente y Monzón y Molina Sánchez ante el monarca para que continuaran las obras hace que Floridablanca obtenga fondos para que continuaran. El día 24 de junio de 1783 se reanudan las obras. A las diecisiete horas y cuarenta minutos del día 7 de septiembre de 1784, las principales fuentes de la ciudad empiezan a manar agua. El acueducto se construyó en un sólo piso con dos conducciones superpuestas, la de abajo, entubada para el abastecimiento de fuentes y la superior, una tajea con techo de bóveda, para el regadío y para el movimiento de molinos a través de la fuerza motriz. En 1784 se construyeron ocho de ellos (5 molinos harineros, 1 serrinero y 2 asentadores de piedra). El agua se trajo del Río Guadalmedina, a la altura del Molino del Inca, que tiene una cota suficiente para que el agua llegase a Málaga por caída libre. El trazado tenía 10,8 kilómetros. Con la llegada del siglo XIX se establece la libertad de cultivos, con lo cual la viña puede bajar a tierras de siembra. Por este motivo, la superficie de viñedo aumenta considerablemente. Durante los últimos siglos, Francia fue la primera productora, exportadora y consumidora del vino en el mundo, pero en 1863 sus viñas se ven afectadas por un insecto hemíptero conocido como filoxera (Phyloxera vastratix) procedente de América y que pasó a Francia a través de Inglaterra. Este insecto se alimenta de la savia de la vid, destruyendo en tres o cuatro años la vida de la planta. Por la mejor calidad del vino español y la extensión de la filoxera en Francia a partir de 1866, la vid asistió a una fase de extraordinaria expansión entre 1867 y 1890 por lo que España llegó a monopolizar el comercio mundial del vino. Mientras tanto, en nuestro país se esperaba la entrada de la filoxera por el Norte de Portugal o a través de Los Pirineos; la plaga, misteriosamente, entra en 1877 por la provincia de Málaga. Los síntomas de la plaga se dejaron sentir por primera vez en el lagar de la Indiana, en el pueblo malagueño de Moclinejo. En pocos años, un alto porcentaje de viñas había desaparecido y otro tanto estaba infectado. A principios del siglo XX, la plaga ya había destruido 112.876 hectáreas, habiéndose plantado sólo el 1 por 100 del viñedo primitivo. En 1919, el malagueño Don José Estrada, por entonces Director General de Agricultura, ordenó redactar el proyecto de Corrección y Repoblación Forestal de la Cuenca del Río Guadalmedina, realizado por el Ingeniero de Montes Don Miguel Bermejo Durán. Fue aprobado en 1927 por el Ministro de Fomento, Señor Conde de Guadalhorce, declarándose los trabajos de utilidad pública a efectos de expropiación forzosa (Ley de Expropiación Forzosa del 10 de enero de 1879 y Reglamento para su ejecución con fecha del 13 de junio de 1879). En 1930 empiezan las expropiaciones, con 1.651 hectáreas y que, a ritmo desigual, se irán produciendo hasta el año 1948, que se compraron las últimas 64 hectáreas. Al principio, cada una se pagó a 824,46. En los años siguientes se trajeron semillas y plantones de la especie americana Riparia Gloria, para replantar en las zonas destruidas. Dieron resultados inesperados; en las llanuras crecían muy bien, pero en las zonas montañosas, muy mal. Tras algunas averiguaciones, se comprobó que las raíces de éstas eran delgadas y de débil poder penetrante. Más tarde se intentó con la Rupestri lot, apta para terrenos pedregosos y áridos. La viña empezó a recuperarse, aunque nunca llegaría a su antiguo esplendor. En nuestra zona de estudio, muchos dueños quedaron arruinados y las fincas fueron vendidas; se cambia lo que queda de vid por el almendro y el olivo, que no necesitan demasiados cuidados. En estos años, Málaga va a sufrir sucesivas inundaciones. En este año, nace la División Hidráulica del Sur de España; al frente está Don Manuel Giménez Lombarda que, después de numerosos estudios, consigue que Rafael Gasset, Ministro de Fomento, y el Director General de Obras Hidráulicas, Luis Armiñán, que en este momento estaban en Málaga, visitaran la zona del Río Guadalmedina La Agencia de Medio Ambiente, que se hace cargo del Monte y cuyo objetivo es gestionar la conservación de la Naturaleza y el Medio Ambiente. Se declara Parque Natural en 1989 y aparece como tal en la Ley de Inventarios de Espacios Naturales Protegidos de Andalucia, publicada en el BOJA, el día 27 de julio. El 14 de agosto de 1989 (pocos días después de que saliera la Ley) se produce en él un incendio forestal que hizo peligrar su integridad; afortunadamente, ardieron sólo 30 hectáreas, con cincuenta mil ejemplares de pinos halepensis de una edad aproximada de cincuenta años. Este es el peligro constante que acecha al Parque. En 1983 se inaugura la Presa del Limonero, cuyos objetivos son proteger de una forma total a Málaga de las fuertes avenidas y reforzar el abastecimiento de agua a la ciudad. El túnel de desvío tiene una capacidad de desagüe, de 600 metros cúbicos por segundo. Los desagües de fondo poseen una capacidad de 100 metros cúbicos por segundo. El aliviadero tiene capacidad para 614 metros cúbicos por segundo y no tiene compuertas para evitar accidentes. El Parque Natural Montes de Málaga, antes «Monte Cuenca del Guadalmedina» fue administrado por el ICONA hasta que en abril de 1983 hace la transferencia a la Junta de Andalucia. Recomendamos para una informacion mas extensa y completa la guia "Andar por el Parque Natural de los Montes de Málaga" de Don José Ramón Montes.